El pasado 26 de septiembre, Cangas del Narcea volvió a convertirse en punto de encuentro para los aficionados al ciclismo con la celebración de la quinta edición del Desafío El Acebo, una de las citas cicloturistas más destacadas del suroccidente asturiano.
Organizada por el club deportivo Cangasport y con GILMAR como patrocinador, la prueba reunió a 126 participantes dispuestos a enfrentarse a dos recorridos de gran exigencia, con el Alto del Acebo como principal protagonista de la jornada.
Dos recorridos para un mismo desafío
El Desafío El Acebo volvió a ofrecer dos alternativas para adaptarse a distintos niveles de preparación. El recorrido de Medio Fondo completó 117,5 kilómetros y 2.700 metros de desnivel acumulado, con salida desde la calle Clarín de Cangas del Narcea y paso por enclaves como La Chabola, Santana y Siaso.

Para los participantes que buscaban un reto todavía mayor, el Gran Fondo amplió el trazado hasta los 133 kilómetros y 3.550 metros de desnivel. La prueba culminó en la cima del Alto del Acebo, donde la ascensión final contó además con un tramo cronometrado.
El Alto del Acebo, una cima ligada al ciclismo
El escenario elegido para el final de la prueba forma parte de la historia reciente del ciclismo español. El Alto del Acebo ha sido protagonista habitual de la Vuelta a Asturias y en 2019 acogió también un final de etapa de la Vuelta a España.

Su dureza, el entorno natural que lo rodea y su vinculación con el ciclismo profesional lo han convertido en una subida especialmente reconocida entre corredores y aficionados.
Deporte y convivencia en Cangas del Narcea
La jornada comenzó con la salida de ambas modalidades desde el centro de Cangas del Narcea y se prolongó durante buena parte del día hasta la llegada de los participantes a la cima del Acebo.

Tras completar el recorrido, ciclistas, organización y acompañantes volvieron a reunirse en Cangas del Narcea para compartir una comida en el patio del Ayuntamiento, cerrando así una jornada en la que competición, deporte y convivencia volvieron a ir de la mano.
GILMAR, junto al deporte y al territorio
GILMAR participó en esta quinta edición como patrocinador del Desafío El Acebo, con presencia tanto en la salida y la meta como en distintos elementos de la prueba.
Con este apoyo, la compañía continúa vinculándose a iniciativas deportivas capaces de generar actividad, reunir a la comunidad local y poner en valor los territorios en los que se celebran.
El Desafío El Acebo es también una oportunidad para disfrutar de Asturias desde una perspectiva diferente: a través del deporte, de sus paisajes y de localidades como Cangas del Narcea, estrechamente vinculadas a su entorno y a una forma de vida en contacto con la naturaleza.
Para GILMAR, respaldar este tipo de iniciativas supone acompañar proyectos que comparten valores como el esfuerzo, la superación y el vínculo con las personas y con los lugares en los que viven.